miércoles, noviembre 17

Hacedora de Alebrijes- Capítulo I- Fragmentos del 13 al 15


Amigos queridos, vengo en silencio a depositar este post para ustedes, en agradecimiento por su compañía ante mi pérdida. Volveré en cuanto pueda...


LE PERDIÓ EL MIEDO
13
El hombre enmudeció.
Se limitó a mudar la cárcel. Después del niño ahogado al fin se tapó el pozo.
Nadie le devolvió a Consuelo el tío preferido y en la casa de   Galeana 36, no querían explicarle a los chamacos lo que había sucedido.
Consuelo no preguntó más y la casa dejó de gustarle.
En el costurero colgaron la foto de Darío con los ojos cerrados. A decir verdad lo retrataron muerto.
Desde sus cinco años, Cuando lo vio ahí colgado, Consuelo no lo reconoció. Estaba tan serio y mudo que de inmediato supo que su tío había escapado.
Ni la abuela Luz, volvió a ser la  misma.
Fue entonces que le perdió el miedo.
Lejos quedó aquélla mujer recién parida, que también introdujo los dedos en la boca de otro hijo.
  
EL LORO DE LA TIA TOÑA
14
Tomo esta historia en prenda, desde un texto que mucho antes de mí, escribió Consuelo y da causa, si no razón, a las acciones de su padre para con ella:
La tía Toña vivió en la finca, al mismo tiempo que la abuela, y tuvo un loro consentido. Le gustaba dejarlo en libertad cuando los rayos del sol podían acariciar sus plumas y el ejercicio lo ponía en ánimo de parlotear las frases aprendidas.
Una mañana se bamboleaba, entre zancadas de niños que perseguían un balón de trapo, a tontas y también a locas. Eran dos, el padre de Consuelo y su hermano, y le tocó a su padre en mala suerte dar una tranca en falso y poner el pie sobre el inocente loro. No era un niño como todos, hay que decirlo, así que no bien puso el pie sobre el loro, gritó:
Leo, mataste al loro de la tía Toña.
Pobre de Leo, las manos sobre la cabeza no le bastaron para contener la cacerola de la tía solterona que gritaba histérica, convertida en fiera que venga a su cachorro.


 LOS DEDOS EN LA BOCA
15
Otra madre escuchaba. Era la abuela Luz. Acababa de dar a luz a su noveno hijo y hasta su cama llegó la queja de Leo, el consentido, que entre hipos le dijo, que fue David, el padre de Consuelo, y no él, quien apachurró al loro.
Eran tiempos en que los tiempos se cuidaban. La abuela no podía levantarse porque no habían pasado ni dos de sus cuarenta días, así que a su llamado llegó David hasta su cama, y ella, incorporada, casi sin fuerzas sobre los codos, le pidió que abriera la boca.
Metió entonces la abuela sus dedos en la boca de ese hijo y desgarró a cuatro uñas la delicada mucosa interior del niño, bien adentro, para que aprendiera —de esta forma— a no decir mentiras, ni culpar sin razón al hermano.
Esta y otras vivencias parecidas, bien vinieran del abuelo o de la abuela, forjaron el carácter del padre de Consuelo. 

12 comentarios:

  1. Queriada amiga: estoy de viaje por trabajo y apenas pueda me pondré al día con los nuevos fragmentos. Me permití dejarte unas líneas en CLARA. Cuídate!!! Un gran abrazo.

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  2. Fernando, mi corazón te vive agradecido. Eres un amigo incomparable.
    Te quiero, les quiero.

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  3. Yo también tuve un loro al que dejaba en libertad, un día planeó un buen rato sobre mi cabeza y me liberó él a mí.

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  4. Alma querida gracias por la visita. Estaré contigo

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  5. Si debo decir que fuiste mi imagen fuerte que me daba la fuerza para seguir adelante fue poco. Mi agradecimiento porque te lea, porque vuelvas, porque estès en mi camino, tù y Raquelita O.
    He vencido al càncer mi niña hermosa, y aunque la batalla sigue, de a poco revivo, de a poco retomo y le comienzo a la vida un nuevo sabor.
    Escuucharte es una gloria!
    Gracias por compartir!

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  6. .



    ...Letty querida, he leído y escuchado las narraciones de viva voz, lo cual me emociona mucho, pero en este momento lo que más quiero es expresarte mis condolencias por la perdida de tu amado esposo, espero y así ruego al cielo te brinde el consuelo necesario para que con su recuerdo vivo continúes adelante... iluminando tu sendero con la belleza y armonía de tu palabra

    Un enorme y fuerte abrazo desde Nica hasta Oaxaca...

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  7. ¿Cómo sigue esa almita maravillosa? Ya he podido leerte desde... ya sabes y reconforta saber que vives rodeada por el amor de tus hijos. Espero que poquito a poco vayas superando, aunque siempre es algo que no se puede quitar, y vuelvas a vivir con la misma intensidad con que retomaste el camino.

    Entre narraciones espero nos sigamos encontrando ¿Sí? No abandones.

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  8. Hoy volví y me puse al día con los fragmentos. Tu pluma emerge del dolor y nos regala un relato cantarino y fresco. Espero que, poco a poco, la sonrisa vuelva a tu rostro. Un gran abrazo.

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  9. ¡Qué lindo es escuchar esta"Leche de brujas", en tu voz que acaricia y sugiere!

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  10. Mi hermosa Dra. Kleine:
    Usted perdonará que en este momento la respuesta sea sólo aquí, pero no tardaré en ir a visitarla. Me he preocupado mucho al saber que también usted ha estado luchando con ese enemigo. Me alegra saber que con tanto coraje. La quiero y la admiro

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    Misionero, mi amigo del alma. Gracias por su generosidad y por su compañía en estos momentos difíciles. En breve subiré algo más de lo escrito. Porque de los momentos presentes tardaré mucho en hablar. Sigo en la lucha por aceptar a plenitud la ausencia de mi gordo y el gozo que para el representa haber abandonado su cuerpo lastimado, ese cuerpo que yo sigo necesitando. Gracias por su amistad.

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    Miguel mi gentil amigo. Tu presencia y tu generosidad son alimento para mi espíritu. Mis hijos como racimos se han aglutinado alrededor de todo lo que su padre nos ha dejado en herencia, el amor de unos por los otros, su alegría, su risa fácil, su recuerdo.
    Tu amistad es un regalo enorme que agradezco a la vida, gracias por tu presencia.

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    Fernando amigo entrañable:

    Prometo subir algo de lo que tengo preparado, porque esta historia la de hacedora continúa, aquí también, como la pérdida de la abuela luz, quedará plasmada la mía. Ahora me pienso que fue algo como una premonición lo que de ella dije: "No era mujer de visitas al panteón ni de llantos inútiles" yo ahora no puedo contenerlo, pero lo haré, lo prometo.

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    Doña Catalina, me emociona que usted guste de mis cosas, señora de las letras.

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  11. Obrigado pelo comentário deixado no meu blog.
    Realmente é preocupante ver tantos jovens perdidos no mundo das drogas!

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  12. Querida Lety:

    Como siempre, tan vívida y naturalmente narrada, tu saga.

    Un cariñoso abrazo.

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